... HURTFEW ABBEY : tolkien
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18/9/19

El camino que atravesaba el bosque



Cerraron el camino que atravesaba el bosque 
ya setenta años. 
El mal tiempo, la lluvia, lo han borrado. 
Y ahora nadie diría que una vez, 
antes de que arraigasen los árboles, incluso,
hubo un camino aquí, atravesando el bosque. 
bajo el brezal y las anémonas, 
lo tapan los arbustos; y solo el viejo guarda sabe que, 
donde anidan los torcaces y el tejón se revuelve, 
hubo un camino que atravesaba el bosque.
Pero si vas allí en verano, ya tarde, 
cuando el aire de la noche enfría en los estanques 
donde nadan las truchas y las nutrias
llaman a sus parejassin temer a los hombres
que no han visto jamás, 
oirás-si vas allí- el trote de un caballo 
y el roce de una falda en las hojas mojadas 
abriéndose camino por la oscuridad,
 como si conocieran, ellos, 
el camino que atravesaba el bosque, 
ahora que ya no existe
ese camino que atravesaba el bosque.

Rudyard Kipling "El camino que atravesaba el bosque"

7/10/09

El Hado de los Noldor


Lágrimas innumerables derramaréis; y los Valar cercarán Valinor contra vosotros, y os dejarán fuera, de modo que ni siquiera el eco de vuestro lamento pasará por sobre las montañas. Sobre la Casa de Fëanor la cólera de los Valar cae desde el Occidente hasta el extremo Oriente, y sobre todos los que los sigan caerá del mismo modo.

El juramento los impulsará, pero también los traicionará, y aún llegará a arrebatarles los mismos tesoros que han jurado perseguir. A mal fin llegará todo lo que empiecen bien; y esto acontecerá por la traición del hermano al hermano, y por el temor a la traición. Serán para siempre los Desposeídos.

Habéis vertido la sangre de vuestros parientes con injusticia y habéis manchado la tierra de Aman. Por la sangre devolveréis sangre y más allá de Aman moraréis a la sombra de la Muerte. Porque aunque Eru os destinó a no morir en Eä, y ninguna enfermedad puede alcanzaros, podéis ser asesinados, y asesinados seréis: por espada y por tormento y por dolor; y vuestro espíritu sin morada se presentará entonces ante Mandos. Allí moraréis durante un tiempo muy largo, y añoraréis vuestro cuerpo, y encontraréis escasa piedad, aunque todos los que habéis asesinado rueguen por vosotros.

Y a aquellos que resistan en la Tierra Media y no comparezcan ante Mandos, el mundo los fatigará como si los agobiara un gran peso, y serán como sombras de arrepentimiento antes que aparezca la raza más joven.

Los Valar han hablado.



"El Silmarillion" John Ronald Reuel Tolkien, 1977