8/11/21
Dersú Uzalá
25/11/20
De pájaros y nidos
El eucalipto, que era más alto que el pino y que los más viejos árboles, daba albergue a una pareja de cuervos y estba orgulloso de haber sido seleccionado, porque esas aves buscan siempre los cúlmenes muy elevados y de difícil acceso. Un día en que su esencia se evaporaba al fuerte sol con tanta abundancia que todo el boque olía a eucalipto, se decidió a conversar con el poste telefónico, y le dijo:
- He notado que no adoptó usted ningún nido, Señor. Quizá porque no conoce aún a los pájaros que aquí viven y no ha hecho su elección. Me gustaría orientarla, pues supongo que usted sostendrá un nido con agrado. Nos convierten en algo así como un regazo maternal. Yo alojo a unos cuervos. No molestan, pero confieso que son poco decorativos. Quisiera recomendarle a usted las oropéndolas. Ya habrá visto oropéndolas en Cecebre. Pues bien, cuelgan sus nidos con tanta belleza y originalidad que no desmerecería de las que a usted le ennoblecen.
El poste crujió.
"El bosque encantado" Wenceslao Fernández Flórez. Edición Austral, 20020
Cantar al vino
Allá donde florezca el arrayán,donde haya vino y laúdes,detente, no des un paso más,y que escancie la bebidala copera que inspiralos poemas; que bailoteeel vino fresco en las copas;que destellen las burbujasen la mezcla como soleso rayos en la tormenta.
Abu Nuwás "Cantar al Vino" Cátedra
Una muerte tranquila lejos del mar
Mas luego que en tu mansión hayas dado muerte a los pretendientes, ya con astucia, ya cara a cara con agudo bronce, toma un manejable remo y anda hasta que llegues a aquellos hombres que nunca vieron el mar, ni comen manjares sazonados con sal, ni conocen las naves de encarnadas proas, ni tienen noticia de los manejables remos que son como las alas de los buques. Para ello te diré una señal muy manifiesta que no te pasará inadvertida. Cuando encontrares otro caminante y te dijera que llevas un aventador sobre el gallardo hombro, clava en tierra el manejable remo, haz al soberano Poseidón hermosos sacrificios de un carnero, un toro y un verraco, y vuelve a tu casa, donde sacrificarás sagradas hecatombes a los inmortales dioses que poseen el anchuroso cielo, a todos por su orden. Te vendrá más adelante y lejos del mar una muy suave muerte (...).
Homero "Odisea" Edición Austral singular 2019
22/7/20
Cetus
CETUS
CET/CETI, EL MONSTRUO MARINO O LA BALLENA
CATEGORÍA POR TAMAÑO: 4
ASTERISMOS: LA CABEZA

22/4/20
Heine on the road

18/9/19
El camino que atravesaba el bosque
llaman a sus parejassin temer a los hombres
que no han visto jamás,
como si conocieran, ellos,
ese camino que atravesaba el bosque.
Rudyard Kipling "El camino que atravesaba el bosque"
Las Ítacas de Cavafis
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.
Gorriones

La mañana de Santiago está nublada de blanco y gris, como guardada en algodón. Todos se han ido a misa. Nos hemos quedado en el jardín los gorriones, Platero y yo.
16/5/18
Mitologías

"Mitologías" William Butler Yeats (1865 - 1939)

12/5/18
La juventud del mar

17/2/17
Los cuentos de Matute

9/2/17
La fisionomía del ladrón

1/2/17
Aquí en la isla, el mar

Aquí en la isla
En el páramo de Baskerville

Metamorfosis
11/9/16
La sirena
10/3/15
El bosque chileno

"Confieso que he vivido" Pablo Neruda, 1974
16/9/12
Los mascarones de proa
Pío Baroja "El Laberinto de las Sirenas" 1923
23/11/11
La Noche del Indio

El cielo lejano, que lleva siglos llorando lágrimas de compasión sobre mi pueblo, y que a nuestros ojos parece eterno e inmutable, puede cambiar. Hoy está despejado. Mañana podría aparecer cubierto de nubes. Mis palabras son como las estrellas que nunca cambian. Cualquier cosa que Seattle diga, el gran jefe de Washington puede confiar en ella con la misma certeza con la que confía en el retorno del sol o de las estaciones. El jefe blanco dice que el Gran Jefe de Washington nos manda muestras de amistad y buenos deseos. Esto es amable por su parte, ya que somos conscientes de que poca necesidad tiene de nuestra amistad. Su gente es numerosa, son como la hierba que cubre las vastas praderas. Mi gente es escasa, parecen árboles dispersos en una llanura barrida por el viento. El gran, (e imagino) buen Gran Jefe Blanco nos envía el deseo de comprar nuestra tierra, pero está dispuesto a permitirnos quedarnos la suficiente para vivir con comodidad. Verdaderamente esto parece un trato justo, porque el Hombre Rojo ya no tiene cómo hacer respetar sus derechos, y también parece sabio, ya que ahora no necesitamos de grandes espacios para vivir.
Gran Jefe Seattle "Discurso publicado en el Seattle Sunday Star”Oct. 29, 1887.









